Escalando para ser feliz

Escalando para ser feliz

Hace dos años empecé a escalar y con certeza puedo decir que hace dos años me cambió la vida. Me acuerdo de las primeras veces que iba a escalar a la roca y de cómo mis amigos me ayudaban poniendo los yoyos y enseñándome a escalar. Siempre me sentí aceptado en la comunidad escaladora sin importar mi nivel y lo que sabía hacer o lo que no. Desde el primer día que escalé hasta la fecha, de las cosas que más me gustan es la comunidad. Me he dado cuenta que no importa si hablas inglés, español o francés siempre va a haber una forma de comunicarte con otro escalador, ya sea compartiendo la beta de tu proyecto o platicando de aquella vez que escalaste por primera vez, pero siempre nos va a unir lo mismo, algo que no necesita mucha explicación: el amor por la escalada.

Hay una frase que un gran amigo me dijo un día y hasta la fecha la sigo recordando: “el mejor escalador es el que más se divierte”. Y siempre que me llegó frustrar porque no puedo sacar un proyecto, o me falta motivación para entrenar pienso en esa frase y recuerdo que todos empezamos desde cero. Todos tenemos que entrenar cada día un poco más duro para escalar mejor, que los logros no van a venir de la noche a la mañana. Cuando me falta motivación hay veces en las que me pregunto ¿qué significa la escalada para mí? Y la respuesta casi siempre es la misma: FELICIDAD. Hay pocas cosas en la vida que me hacen tan feliz como escalar, y creo que si estás leyendo esto, también puede ser tu caso.

Yo creo que la felicidad en mi caso no se mide en mis encadenes más duros o en cuantos boulders puedo hacer en un año, la felicidad en mi caso se mide en experiencias, recordando las veces que tuve que dormir en la tierra para escalar el día siguiente, las veces que conocí personas nuevas e hice nuevos amigos que comparten la misma pasión que yo. La felicidad es muy subjetiva, algunas personas pueden disfrutar algunas cosas que otros no y creo que eso es lo que hace la escalada tan especial para todos, cada uno de nosotros encuentra la felicidad en diferentes formas, para unos es por fin encadenar aquella ruta que llevan años trabajando, para otros es aprender a puntear y para otros es solamente poder salir de la ciudad a escalar un rato. Pero si algo he aprendido en estos últimos dos años, es que lo más importante en la vida es hacer lo que te hace feliz.

Roberto Moore
Embajador ATMAN